Caro charla con tu mamá o tu papá por WhatsApp, los escucha, y les recuerda los remedios con cariño. Sin apps nuevas, sin nada que aprender.
Por ahora se entra por invitación. Si alguien te pasó un código, escribile a Caro por WhatsApp con ese código y te da de alta.
Con el código que te pasaron, en un mensajito. Todo pasa en WhatsApp, el de siempre.
Caro escucha, conversa y hace compañía. Con la calidez de una amiga de confianza.
Los remedios, los turnos, lo importante. Avisa a la hora justa y pregunta si está todo bien.
Cada noche, si querés, Caro te cuenta cómo estuvo el día: si tomó los remedios, de qué charlaron, cómo anda de ánimo. Un mensajito cálido, no un reporte.